sábado, 11 de mayo de 2013
Konoha's School - 15 - La verdad a la luz
Obviamente los que habían recibido regalos se lo llevaban a casa, y Kagura tuvo que cargar con el preciado cachorro. Trataba a aquella figura de arcilla como si fuera tesoro, pues Deidara había dado totalmente en el blanco.
Itachi había llegado con Daichi a la casa de éste, y el joven Hyuuga no tardó en contarle lo que le ocurría. Al fin y al cabo era su mejor amigo. Ambos se sentaron en el sofá, e Itachi le miraba dispuesto a escucharle. Daichi al final acabó soltándolo todo, realmente frustrado.
-Es tan...inalcanzable.- Soltó al fin, echando la cabeza hacia atrás. Su amigo esbozó una pequeña sonrisa.
-¿No le dijiste nada? Al menos le habrás dado la bolsa, ¿no?- Preguntó él, curioso. Daichi no tiene secretos para él, pues Itachi siempre se salía con la suya y se enteraba de todo.
-Claro que se la di, pero no sabe que fui yo. Iba a decírselo, pero él es un enorme bache... ¿Y si él la quiere como algo más? ¿Y si ella me rechaza..? Sus calabazas no serían nada agradables, siendo como es ella... Aunque sea un poco bruta, me tiene loco. No sé si me entiendes, Itachi.- Comentó, removiéndose levemente la melena.
-Claro que te entiendo, se ve a la legua lo enamorado que estás, pillín.- Respondió él, soltando una sonrisa burlona. -Si vas a permitir que él se salga con la suya, la perderás. Deja de ser tan bueno y lucha por lo que quieres, anda.- Añadió, levantándose. -Voy a comprar un poco de cerveza, así te desahogas.
-Sabes que no bebo, Itachi.- Replicó, dirigiendo la mirada hacia él.
-Lo sé, lo sé.. Pero esta vez te vendrá bien, sólo compraré una para cada uno. Confía en mí, y piensa lo que te he dicho ¿sí? Volveré en seguida.- Le despidió con la mano y salió de casa, dirigiéndose a una tienda cercana.
Hebi se encontraba por aquella zona, pues había salido con Doku por ahí aunque éste se desvió del camino para comprar algo fresco en frente, ambos tenían sed. Itachi al verla parpadeó levemente y no tardó en acercarse a ella. Su plan iba a comenzar más antes de lo previsto.
-Oe, Hebi. Ven aquí un momento.- Dijo, indicándole que viniera. Ella se acercó, de nuevo confusa.
-¿Qué quieres ahora?- Preguntó, cruzándose de brazos.
-Me he dado cuenta de que Daichi no te lo ha contado todo.- Dijo, mirándola. Estaba decidido a decirle la verdad, ya que Daichi no pensaba hacerlo. Sin mas dilación, empezó a contarle lo que había ocurrido realmente, la intervención de Doku en aquella pelea.
Ella se quedó atónita, y obviamente no se lo creía. ¿Por qué iba a hacer semejante cosa? ¿Por qué tenía ella que creer eso? Su reacción no fue nada buena. Y él al contárselo, se despidió de ella ya que tenía algo de prisa y fue a comprar lo pensado, para luego volver a casa de Daichi. Doku salió al tiempo en el que Itachi entraba en la misma tienda, con dos refrescos.
Hebi se quedó inmóvil, con la mirada fija en el suelo. Cogió el refresco casi quitándoselo de las manos a Doku y fue caminando hacia su casa. El peliazul estaba confuso, pero fue con ella sin decir nada. Cuando ambos llegaron a casa, Hebi no aguantó más y fue al salón a hablar con él.
-Doku... Lo de Daichi fue.. una sorpresa, ¿verdad? Verle en clase con los golpes...- Dijo, bastante seria. Doku se sorprendió, y desvió la mirada.
-Claro, fue.. una sorpresa.- Dijo, dudoso. -"¿Se ha dado cuenta realmente? ¿Ese Hyuuga se lo ha contado?"- Pensaba para sí mismo, tenso.
-¡Dime que tú no colaboraste en esa pelea contra él!- Exclamó, alterada. -¡D-dime que eso es mentira!
Doku cerró los ojos con fuerza, realmente se dio cuenta de que ya lo sabía. -Se.. acercaba demasiado a ti, Bibi.- Murmuró, encogiéndose de hombros. Hebi frunció el ceño y, por primera vez, le soltó una fuerte cachetada a Doku. Él se quedó totalmente atónito.
-¿¡Por qué demonios has hecho eso!? ¡T-tú querías que yo fuera más social, Doku!- Exclamó, realmente furiosa. -¿Es que tú eres el único con derecho a tener amigos, a conocer a más gente y vivir cosas nuevas?- Se encogió, realmente atónita por lo que había hecho.
Él se mantuvo en silencio y se llevó la mano a la mejilla, ésta roja por la cachetada. No sabía realmente qué decir. Doku hizo aquello primeramente porque es algo posesivo con Hebi, ya que ella ha sido y es su única familia. Al ver cómo se iba alejando poco a poco, le dio un miedo inmenso, miedo a perderla y volver a verse solo.
-No... no me lo esperaba de ti, Doku...- Murmuró Hebi, encogida y con un nudo en la garganta. Luego, sin más, se levantó y salió de nuevo de la casa, dispuesta a pedirle explicaciones a Daichi y aclararse en aquel caso. Doku dejó que se marchara, inmóvil. Lo único que hizo fue abrazarse a sí mismo, totalmente encogido. Volvía a sentir la soledad.
Mientras, Itachi ya estaba en casa de su amigo, totalmente consciente de que Hebi llegaría en cualquier momento, si no fallaba su plan. Abrió una de las botellas y bebió un sorbo. Daichi, acabó probando aquella bebida también, en silencio. Había estado pensando en lo que le dijo su amigo, sin arriesgar no conseguiría nada, aunque también pensaba en hablar con Doku y llegar a un acuerdo sobre aquel tema, ese era su principal objetivo.
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